Pedro Sánchez no se rinde y no renuncia al puesto de secretario general del PSOE, como pretendían sus enemigos en el partido. La dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva, encabezados por su presidenta, Micaela Navarro, no es suficiente para echarlo y que se forme una comisión gestora. Sánchez insiste en convocar unas primarias y un congreso extraordinario en las mismas fechas que tenía previsto hacer uno ordinario: el 23 de octubre se someterá a las bases del PSOE.
El secretario de Organización, César Luena, ha comparecido en la tarde del miércoles para difundir el mensaje de Sánchez, que consiste en afirmar la primacía de la Ejecutiva Federal del PSOE sobre cualquier otro organismo del partido. "Han instigado estas dimisiones para evitar un Congreso y que los militantes no hablaran, seguramente...