sábado, 26 de marzo de 2016

El Gobierno de Trípoli decreta el estado de emergencia en Libia

Trípoli ha amanecido tomada por las fuerzas de seguridad afines al gobierno de salvación nacional, que controla la capital y gran parte del territorio, después de que este decretara anoche el estado de emergencia y elevara así la tensión en toda Libia.

Hombres armados con fusiles de asalto, a pie y en vehículos, patrullaban las calles de la ciudad, cada vez más con más tensión desde que hace una semana el jefe del Consejo Presidencial designado por la ONU, Mohamad Fayez al Serraj, anunciara en una cadena nacional su propósito de trasladarse a la capital.

Al Serraj, que también ejerce de primer ministro del gobierno de unidad propuesto por el propio Consejo Presidencial, aseguró que su intención era trasladarse con todos sus ministros para asumir el poder pese a que no ha recibido el necesario apoyo del Parlamento de Tobruk.

El político exigió asimismo a todos los organismos en el país someterse a la autoridad del gobierno de unidad y cederle todos sus poderes, y pidió a la comunidad internacional que a partir de ahora solo despache con este.

La demanda fue rechazada de inmediato por el gobierno de Trípoli, que se opuso al traslado y advirtió a Al Serraj de que le detendría a él y a cualquier persona relacionada con el Consejo Presidencial y con el gobierno de unidad que desembarcara en la capital.

El cruce de amenazas desencadenó el viernes pasado los primeros combates entre milicias fieles al Ejecutivo de salvación nacional en Trípoli y fuerzas favorables al gobierno de unidad.

La tensión se disparó anoche después de que se difundiera la noticia -aun no confirmada ni desmentida- de que cuatro miembros del citado Consejo Presidencial designado por la ONU habían llegado ya a la capital para preparar el desembarco.

Cuatro miembros del Gobierno de unidad se encuentran en Trípoli

Según informa el diario local Libya Herald, los cuatro enviados serían el viceprimer ministro, Ahmed Maetig; el ministro de la Presidencia, Mohamad Ammari, y los diputados Fathi Majberi y Abdelsalam Kajman.

En este ambiente de hostilidad, el primer ministro del gobierno de Trípoli -no reconocido por la comunidad internacional-, Jalifa al Gauil, pidió anoche a los ministerios de Interior y Defensa y a las milicias "incrementar las patrullas y las medidas de seguridad para garantizar la estabilidad del país".

Ayer, al menos siete milicianos afines al gobierno de Tobruk perdieron la vida en combates con una milicia afín al gobierno rival de Trípoli en la ciudad de Al Zawiya, próxima a la frontera con Túnez, informó a Efe una fuente de seguridad.

Según su relato, los choques estallaron anoche entre la milicia Fajer Libia (Amanecer de Libia), leal al gobierno de Trípoli, y la milicia Yeish al Qabail (Ejército de las Tribus), aliada de las fuerzas al mando del general sublevado Jalifa Hafter, jefe del Ejército en Tobruk.

Los combates se desencadenaron después de que un comando de Yeish al Qabail lanzara un ataque sorpresa contra la ciudad de Al Zawiya desde las localidades vecinas de Karkuza y Al Mamura, precisó la fuente.

En un comunicado, las milicias afines a Trípoli argumentaron que fueron las fuerzas de Tobruk las que violaron el alto fuego acordado meses atrás e instaron a todas sus brigadas de estar listas y completamente preparadas para hacer frente a un eventual ataque de las milicias del este.

Casi al mismo tiempo, Al Gauil invitó a los dos parlamentos rivales a entablar un diálogo directo, sin ningún tipo de mediador, incluida la ONU, a la que acusa del caos político y la guerra civil que azota el país desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera a la caída de la dictadura de Muamar al Gadafi.

Fuente: 20 Minutos

0 comentarios:

Publicar un comentario

Comente con respeto.

 
Diseño de 'WordPress Themes' y render de Lasantha