domingo, 29 de junio de 2014

Las empresas se niegan a dar dinero a la fundación de 'Marca España'

El proyecto pretende recaudar 2 millones el primer año entre los grandes del Ibex 35. Espinosa de los Monteros dice que han sido los empresarios los que se han dirigido a él.

Las grandes empresas con las que está contactando Marca España para pedir dinero y crear una nueva fundación, están dando la espalda al proyecto. Según han confirmado distintas fuentes, la mayoría no tiene intención alguna de participar y en algún caso se ha dado ya una respuesta negativa de forma contundente.

La denominada Fundación Empresas por España está promovida por Gerardo Seeliger, fundador de la firma de cazatalentos Seeliger & Conde, de la que sin embargo está ya desvinculado. Seeliger planteó la idea al Alto Comisionado de la Marca España, que mostró inmediatamente su respaldo y apoyo a la idea. De hecho, en los documentos que se está enviando a las empresas se asegura que la fundación está "auspiciada por el Gobierno", a través del Alto Comisionado, y en la presentación figura además el sello de Marca España.

Seeliger aseguró ayer a este periódico que, "por ahora la única que ha dicho que no ha sido FCC, pero que las demás mantienen la puerta abierta", insistiendo además en que "sería una pena que el proyecto no acabara saliendo adelante porque se trata de una cuestión de patriotismo". Aunque ninguna ha confirmado su participación, una de las pocas que, al parecer, se ha mostrado más abierta a la participación es precisamente otra constructora, OHL. Al margen de ellas, los promotores pretenden incorporar también al Santander, BBVA, Popular, Caixabank, Endesa, Iberdrola, Telefónica, Inditex o Air Europa, entre otras.

Espinosa se desmarca

El Alto Comisionado del Gobierno para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, envió ayer una carta a este periódico (será reproducida íntegramente en los próximos días) en la que niega, por su parte, haber pedido dinero. "La única Fundación Empresas por España que conoce esta oficina es la iniciativa de un grupo de empresarios que se han ofrecido a apoyar a la Marca España", asegura.

Espinosa de los Monteros quiere dejar constancia de que "no tengo vinculación o relación alguna, ni personal ni a través de la Oficina del Gobierno para la Marca España, con un documento en el que se haya podido solicitar aportación económica para la constitución de una fundación". Las fuentes consultadas aseguran, efectivamente, que la solicitud no la está haciendo él personalmente, sino a través de los promotores de la iniciativa: Seeliger e Inés Murueta-Goyena, directora de la firma Kite Commnunications. No obstante, estas fuentes insisten también en que se presentan en nombre del Alto Comisionado y con el apoyo del Gobierno.

En el documento que se ofrece como presentación se asegura que el objetivo es constituir un "canal directo con el Gobierno para coordinar y encauzar la estrategia comercial internacional de las empresas españolas" y se insiste en la idea de fomentar "la colaboración entre las empresas pertenecientes a la Fundación y otras instituciones públicas o privadas siempre que los objetivos de estas colaboraciones estén alineados con los objetivos de Marca España".

El dinero que se está pidiendo por participar en la fundación es de 200.000 euros por cada vocalía, lo que, junto con aportaciones privadas, permitirá cumplir el presupuesto al menos hasta finales de 2015. Seeliger pone a modo de ejemplo la iniciativa del Ciaci francés (Comité Interministerial para el Apoyo a Contratos Internacionales) o la política de Reino Unido en la promoción de la imagen de sus empresas por todo el mundo (campaña Great).

El problema con el que choca está fundación es que a pesar de tener el apoyo de Marca España ha creado un gran malestar en entre algunos miembros del Gobierno, que no entienden que se pretenda constituir una nueva fundación en su nombre para pedir dinero. El propio Espinosa de los Monteros ha tratado de desvincularse asegurando ahora que "yo también les confirmo que en ningún caso el Gobierno está auspiciando nada, tal y como se está trasladando".

Los enfrentamientos en el seno del Ejecutivo debido a Marca España no son, sin embargo, nada nuevo. Ya en 2012, la creación de esta institución, propuesta por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, provocó un duro enfrentamiento con otros ministerios, lo que forzó que el Alto Comisionado pasara a depender directamente de Presidencia del Gobierno, a través del Consejo de Política Exterior.

Todo indica ahora que, dado el rechazo mostrado por parte de las empresas y la fuerte oposición manifestada desde el Gobierno, con Espinosa de los Monteros intentando además desmarcarse, la fundación tiene muy difícil salir finalmente adelante.

Fuente: El economista

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