lunes, 30 de junio de 2014

75.000 euros para que ningún estudiante deje la UCLM

“La actual crisis económica golpea con especial fuerza en nuestra comunidad universitaria a los estudiantes que en algunos casos se encuentran con serias dificultades para continuar con sus estudios al no poder afrontar el pago de sus matrículas. Consciente de esa problemática, la Universidad de Castilla-La Mancha, haciendo un esfuerzo presupuestario y en colaboración con otras entidades, quiere establecer una línea de ayudas excepcionales que eviten que un estudiante deba abandonar sus estudios por razones económicas en la Universidad de Castilla-La Mancha”, esta es la explicación recogida en la convocatoria de las ayudas de emergencia social a alumnos de la UCLM que esta semana se ha convocado.

Unas ayudas con un máximo de 2.000 euros dirigidas al pago de matrículas para aquellos estudiantes que no han podido hacer frente a su pago en este curso. Un nuevo problema surgido de la actual crisis, de la subida del pago de matrículas y que tuvo su primera advertencia con la subida de tasas anunciada en el verano de 2012. En aquella fecha ya se dijo que iba a haber universitarios que se queden fuera del sistema por no poder pagar los costes de matrícula. Dos años después de aquel anuncio la UCLM se convierte en una de las primeras universidades en buscar solución a esta nueva situación.

Las cifras de universitarios que no podían pagar la matrícula llegaron entre mayo y junio de 2013, 30.000 universitarios en toda España corrían riesgo de ser expulsados del sistema por impagos. Una cifra que en la UCLM fue adelantada por El CRisol, 377 alumnos no habían abonado el segundo plazo de matrícula, aunque fue en enero de este año cuando se dijo el número exacto una decena, aportado por el rector. Este es el inicio de la historia de unas ayudas de emergencia en la que colaboran la UCLM, CCOO y la Junta de Comunidades, pese a que este problema se ha negado desde el PP y el Ministerio de Educación en numerosas ocasiones con frases como que este es “el curso que más becas se han concedido”. Un desmentido que llega en forma de 35.000 euros aportados a un problema que no debería existir si realmente las becas han llegado a todos los que lo necesitan.

‘ Cerca de 400 estudiantes no han podido hacer frente al segundo plazo de matrícula‘ era el titular con el que se mostraban los impagos. La respuesta se dio en el Claustro de la UCLM del pasado año a una pregunta realizada por las delegaciones de estudiantes de la universidad. El dato fue confirmado al día siguiente por el rector, recordando que era una cifra económica sin causas, lo que rebajó esos 377 estudiantes en diez los que su impago era por no contar con dinero para pagar las tasas. Actualmente según explican fuentes consultadas por El CRisol puede haber entre 20 y 30 estudiantes que corran peligro de dejar sus estudios en la Universidad de Castilla-La Mancha por causas económicas sobrevenidas y no haber pagado las cuotas de este curso que ahora termina.

Al día siguiente, de aquella noticia, Juventudes Socialistas hablaba en prensa y pedía que se creara un fondo de emergencia social. Una ayuda que no se sabía si iba a crear hasta octubre en que comenzó a hablarse de forma clara de ella, incluyendo la intervención del Gobierno regional con fondos. Entre ambas fechas hubo llamadas a la sensibilidad, y un trabajo interno poco conocido en el que el vicerrectorado de Estudiantes estudió caso a caso, y prorrogó pagos de matrículas a estudiantes que, en ese momento no podían permitírselo.

“Es normalizar algo que se estaba haciendo”, explica Juan Antonio Montero Nico, delegado del Consejo de Representantes de la UCLM, indicando que no es que se dieran ayudas a estudiantes con problemas pero sí se miraba su situación de cara a becas de colaboración y estudiar fraccionamientos de cuotas.

“Este es el ejemplo más claro de cómo un sindicato puede lograr cosas”. Quien habla es Francisco Trillo, delegado sindical en la UCLM e integrante de CCOO. Él fue uno de los impulsores de una serie de actividades que se fueron desarrollando para que este Fondo de Emergencia Social fuera una realidad. La idea estaba clara desde el principio: primero mostrar que había un problema, “que se negaba”, con la subida de tasas y la bajada de becas, y, segundo, que el sindicato empezara a recoger fondos para cederlos a la UCLM y que con ellos se pudieran abonar tasas a quien no tuviera para pagar. Dos espectáculos, un concierto y un encuentro de poesía, más la venta de pulseras del color granate de la Universidad hicieron el resto, hasta recaudar 5.000 euros.

Entre el trabajo de la universidad y el sindicato se fue desarrollando este proyecto de ayudas de emergencia para alumnos que esta semana se ha hecho realidad, 13 meses después de conocerse el problema. “Se ha tardado un poco más de lo normal, pero estoy contento”, argumenta Trillo, que ve en la convocatoria publicada esta semana un objetivo cumplido a través de una protesta diferente. En las primeras reuniones, antes del Edupública, se habló dentro del sindicato mucho sobre si un concierto en Toledo era un modo de concienciar sobre la existencia de un problema en la universidad. Finalmente la convocatoria ha mostrado que no solo la manifestación o la protesta en la calle sirven para concienciar.

“Las prórrogas eran la tirita y esto parece ser que es la cura”, argumenta Juan Antonio Montero Nico, respecto a la diferencia entre esas prórrogas y el conceder 2.000 euros para que pague las tasas a quien le sobreviene una situación económica familiar. Respecto a la cantidad, 75.000 euros, repartidos en 35.000 del Gobierno regional, 35.000 de la UCLM y los 5.000 de CCOO, considera que son “suficiente” para los casos que hay. La cuantía máxima de las ayudas de emergencia es de 2.000 personas, por lo que un mínimo de 37 personas podrían beneficiarse de ellas, en una universidad donde el coste medio de matrícula se sitúa en torno a los mil euros.

Requisitos

Con esta historia detrás la ayudas nacen con el objetivo de “contribuir a paliar las dificultades económicas” y dirigidas “prioritariamente a subvencionar el pago total o parcial de los importes académicos de los precios públicos de matrícula en la Universidad de Castilla-La Mancha”, reza la convocatoria de unas ayudas que se pueden solicitar desde este martes y hasta el 10 de julio. La cuantía máxima de este pago es de 2.000 euros, incompatibles “con cualesquiera otros beneficios de la misma naturaleza y finalidad”. Salvo que la Comisión de Valoración declare la compatibilidad, en casos suficientemente motivados.

Las becas que se concedan se sabrán como muy tarde el 30 de julio. Quien tiene derecho a ellas lo decidirá una comisión de valoración y el número es secundario para estas ayudas, ya que con que solo fuera una persona este hecho supondrá que el trabajo conjunto de sindicatos, universidad, estudiantes y administración ha impedido que un universitario se salga del sistema.

Fuente: El diario

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