La muerte de Chokri Belaid, un abogado de 49 años que dirigía el Movimiento de los Patriotas Demócratas, ha causado una enorme conmoción en el primer país árabe que derrocó a una dictadura. Y también ha provocado protestas violentas.
El asesinato de Belaid “se enmarca la espiral de tensión política que vive Túnez a causa, sobre todo de la oposición laica y el conjunto de los islamistas”, asegura Allani Alaya, profesor de la Universidad de Manuba, un barrio del norte de la capital.
Ennahda, el partido islamista moderado que gobierna en Túnez, se apresuró en condenar el atentado. “Es un crimen, un golpe terrorista, no solo contra Belaid sino contra


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