Los ataques, que comenzaron a finales de 2011 y aumentaron durante este año, han sido principalmente campañas de "denegación de servicio" que interrumpieron los sitios en Internet de los bancos y de las redes corporativas, abrumándolos con tráfico entrante, dijeron las fuentes.
Aún no se sabe si los piratas han sido capaces de infligir daños más severos a las redes informáticas o robar datos cruciales. Las fuentes dijeron que existía evidencia que sugería que los hackers apuntaban a los bancos como represalia por la aplicación de


18:00









