Se trata del quinto programa de rescate en la Eurozona desde el estallido de la crisis tras los casos de Grecia, Portugal e Irlanda y la banca española.
Los ministros de Economía de la Eurozona y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, han aceptado finalmente el rescate a cambio de una novedad: castigo a los depositarios bancarios.
Se crea nuevo impuesto extraordinario de hasta el 9,9% sobre los depositantes con más


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